Munich en otoño (primera parte)

Posted on

Es final de septiembre y para muchos se termina el mes más activo del año. Vuelta al trabajo los más mayores, vuelta al cole los más pequeños. Época de cambios y de propósitos. Que si voy a estudiar alemán o igual me hago un máster. Queremos hacer de todo y luego nada.

Yo aproveche la coyuntura para hacer una escapada a Munich de cuatro días. Conocer una de las ciudades más prósperas de Europa y, de paso, hacer una incursión en la Oktoberfest, la fiesta de la cerveza, donde se reúnen miles de personas en un recinto de la ciudad para comer y beber en cuadrilla.

El vuelo que une Bilbao y Munich gracias a Lufthansa te lleva unas dos horitas para llegar a uno de los aeropuertos más transitados de Europa. De hecho, leyendo en Wikipedia, en 2006 lo valoraron como el tercer mejor aeropuerto del mundo. Datos, sin más. Moderno, limpio y amplio. Así lo definiría.

Un autobús contratado nos llevaría hacia el centro de la ciudad pero como el Hotel nos abrías las puertas de las habitaciones sobre las 12h decidimos contratar un pequeño tour esa mañana.

Lo primero que ves a través de la ventana del autobús es mucho verde. Como alrededor del aeropuerto de Berlín. Una pasada. Enseguida te das cuenta que estás en territorio teutón. Sus grandes marcas automovilísticas en los cientos de coches que recorren la autopista y, la publicidad de Telekom asociada al Bayern de Munich. La primera parada obligada era el majestuoso y moderno estadio de fútbol del Bayern: Allianz Arena. Toma el nombre de uno de sus principales patrocinadores. Se levanta a las afueras de la ciudad como una nave espacial e impresiona nada más verlo a través de la ventana del autobús. No os digo más que no me cabía en la foto para sacarlo entero y me tuve que desplazar algunos metros hasta casi la barrera de entrada al mismo.

Allianz Arena. Parking anexo al estadio.
Allianz Arena. Parking anexo al estadio.

Aquel día había partido de liga y se notaba la seguridad policial en los aledaños del estadio. Tomamos unas fotos bajo ese manto de niebla alta que nos acompañó los cuatro días del viaje.

Una media hora pululando por allí y enseguida nos subimos al bus camino de otro buque insignia de la empresa alemana: BMW y su museo. Junto a él se levanta otro de los templos del deporte y la arquitectura: Olympiastadion. (continuará)

BMW:  Bayerische Motoren Werke, «Fábricas bávaras de motores»
BMW: Bayerische Motoren Werke, «Fábricas bávaras de motores»

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s