Posteado por: warrik en: Julio 27, 2009


Como ir de “potes” por Bilbao, qué buena, apúntate esa Hulk Hogan…. Potes es un pueblecito perteneciente a Cantabria(aunque parezca que la mente te diga Asturias) y situado en la zona de Picos de Europa. No entiendo la tendencia que tenemos muchos vascos de ir hacia Cantabria y Asturias a pasar los fin de semana cuando no conocemos nuestro propio país donde te podrías sorprender de los paisajes que tenemos. Es lo que hay.
Para llegar a Potes el camino desde Unquera es bastante tortuoso. Un sinfin de curvas rodeado de picos gigantescos y paredes de piedra al borde de la calzada. Parece hecho para un anuncio de pastillas antimareo. Son unos 35 kms donde tienes que armarte de paciencia y sujetarte el cinturón.
El pueblo es muy coqueto con un tipo de casas rurales que jalonan el paso del río Deva(que no el Deba de Gipuzkoa, algo realmente inquietante, estaría alguna tribu vascona asentada por aquí hace siglos??). Todas las casas están reformadas y la piedra parece nueva lo que le da un aspecto muy cuidado al pueblo. Serpenteando calle arriba y abajo vas conociendo pequeños regalos que te deja Potes y unas postales fotográficas únicas para llenar la memoria de la cámara de instantáneas rurales.
Nosotros estuvimos en los apartamentos Villa de Potes que están en la zona alta del pueblo. Son dos casonas reformadas al estilo rural y con una piscina para los momentos de mayor calor. La atención agradable y el interior de las habitaciones también. Opción muy recomendable calidad-precio.
Luego tuve la oportunidad de visitar Liébana(que da nombre a la comarca)y su monasterio. Es el cuarto lugar santo de la cristiandad y dice la leyenda(o la historia) que hay un trozo de madera de la cruz de Jesús. Está a 4 kms de Potes y se puede ir andando aunque la subida hasta allí es durilla. La pena que no pude hacer la visita guiada para ver tan preciado tesoro.
Y lo último a donde pude llegar con el coche fue a Fuente De. Una farsa de pueblo, una decepción, un chasco. ¿Para eso hacemos 28 kms? ¿Para tomar un vino en un hotel y ver el teleférico? Si no hay nada más que vacas. Subir andando o en bici tiene que ser impresionante pero en ese “cuchitril” colgado a unos hilos ni borracho.
Para terminar, uan bonita zona para pasar una semanita de relax en contacto con la naturaleza. Eso sí, llevar la tarjeta de crédito porque los precios parecen de Donosti aunque la comida y el género que te ponen es de calidad.
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