Un nuevo descubrimiento culinario en pleno Casco Viejo. En la calle Barrenkale acaban de poner esta crepería donde además de crepes salados y dulces puedes tomarte unas buenas ensaladas y unos zumos combinados.
Pedimos unos crepes de berenjena con tomate, cebolla pochada y otro condimento que no me acuerdo. Estaban muy buenos y ligeros. Precio: 5,50€. Más o menos todos rondan precio parecido. El sitio es pequeño ya que solo tiene unas 5 mesas aunque en la calle suelen poner algunas más. La decoración es básica y el ambiente es bastante bohemio y muy agradable.
Otra forma de comer, a caballo entre un restaurante y un bar de pintxos.Opción recomendable.









