Posteado por: warrik en: Junio 10, 2009
Un día cualquiera amaneces con los ladridos de un perro. O perrito. Sé que es pequeño. De una patada lo envías 100 metros hacia delante. Esos ladridos a las 6.30 de la mañana retumban en mis oídos. Vuelvo a la noche olvidando ese mal despertar y el perrito con sus ladriditos molestos. Continuados. Cerrando las [...]
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