Posteado por: warrik en: Diciembre 14, 2007
Creo y pienso algunas veces que esta mujer es inmortal. Está sentada en la misma calle desde que tengo uso de razón. ¿qué coño toma? ¿vitaminas? ¿pastillas desarrolladas por la N.A.S.A para la eterna juventud?
Ya sé que no sabéis de quién hablo pero ahora os cuento quién es esta señora. Más bien vieja, porque de señora no tiene nada y perdonenme los hijos si los tiene. Se suele sentar en cualquier escalón de portal o tienda en la confluencia de las calles Gregorio de la Revilla y Pozas. C on un bastón y unas gafas redondas de la época de postguerra mantiene su cuerpo adherido al cemento. Dai igual invierno que verano, que granice o que haga 40º, ella está allí pidiendo su puto cigarro. Pasas por al lado suyo y te grita: “¿un cigarro por favor?”. Un cigarro para tu p….madre, enferma de mujer!!! Que luego resulta que tiene un paquete en su piojosa chaqueta negra y encima vive en la esquina de las dos calles antes mencionadas. La verdad es que me tiene frito porque cada vez que la veo me dan ganas de cogerla el bastón y darle un par de tortas en la cara.
A pesar de ello, la verdad es que luego lo pienso y me rio solo, pensando que esta gente te alegra la memoria de tus andanzas y dan lustre a las calles bilbaínas.
Diciembre 17, 2007 a 2:21 pm
Estas muy loco warrik,
A partir de ahora te voy a llamar, el mataviejas.
Y que sepas que de sus labios de viejuna, salen perlas como:
“oiga me podría dar algo…. que tengo al marido enfermo!!!!”
y cuando le dices que no, emite algun tipo de insulto inentendible por el oido humano.